El gobernador alega que el líder venezolano envió drogas y pandilleros de la cárcel directamente a Florida, mientras su oficina estudia la viabilidad legal de un caso estatal sin precedentes

En un movimiento que podría marcar un precedente legal, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, declaró este martes que el estado está “considerando muy seriamente” la posibilidad de presentar cargos estatales contra Maduro. Estas declaraciones se producen tras la captura y extradición del líder venezolano a Estados Unidos, donde ya enfrenta cargos federales por narcotráfico en un tribunal de Nueva York.

DeSantis realizó estas revelaciones durante una conferencia de prensa en Clearwater, argumentando que las acciones de Nicolás Maduro impactaron directamente a Florida. “Obviamente estaba muy involucrado en el tráfico de drogas, sobre todo a Florida”, afirmó el gobernador republicano. Pero fue más allá, acusando a Maduro de un “acto muy hostil”: vaciar las cárceles venezolanas y enviar presos, incluyendo supuestos miembros de la peligrosa pandilla Tren de Aragua, a cruzar la frontera estadounidense, terminando muchos en el estado del sol.

Los fundamentos de un posible caso estatal en Florida contra el líder venezolano

La amenaza de presentar cargos estatales contra Maduro no es meramente retórica. DeSantis explicó que su administración y la oficina del Fiscal General del Estado, James Uthmeier, están revisando los estatutos legales de Florida para construir un caso. El gobernador insinuó que las acusaciones federales en Nueva York no cubren todas las acciones que, según él, perjudicaron directamente a los floridanos.

“¿Saben qué hacía también? Y esto no está en la acusación federal de Nueva York: vaciaba sus cárceles y los enviaba a Estados Unidos… y terminábamos con algunas de estas personas en Florida”, recalcó DeSantis. Esta línea de argumentación sugiere que el posible caso estatal se centraría en delitos con un vínculo geográfico claro con Florida, como la importación de narcóticos y el presunto traslado de criminales internacionales al estado, acusaciones que podrían enmarcarse en leyes estatales contra el crimen organizado y el tráfico.

Gobernador de Florida, Ron DeSantis, hablando en una rueda de prensa sobre los posibles cargos estatales contra Maduro.

Coordinación federal, escepticismo político y el camino legal por delante

La posibilidad de cargos estatales contra Maduro plantea preguntas sobre la coordinación con el gobierno federal. Una portavoz de la Casa Blanca de Trump señaló que “toda la administración Trump se coordinó” para el arresto, pero la oficina de DeSantis no aclaró si se solicitó una aprobación explícita para una investigación estatal. Históricamente, Florida ha complementado casos federales con cargos estatales, como ocurrió con el acusado del atentado contra Trump, Ryan Routh.

Sin embargo, el camino está lleno de incertidumbre. DeSantis mismo ha expresado escepticismo sobre un juicio justo a Maduro en Manhattan, lo que podría motivar un impulso para que el caso se vea en Florida. Además, el mandato del gobernador termina a principios de 2027, por lo que cualquier acción legal podría caer en manos del próximo gobernador, convirtiendo el tema en un punto de debate en las elecciones de 2026.

Reacciones políticas y el impacto en la comunidad venezolano-estadounidense

El anuncio de DeSantis ha generado reacciones encontradas en el panorama político de Florida. Candidatos demócratas, como el exrepresentante David Jolly, han tachado las declaraciones de “performativas”, argumentando que el caso federal tiene prioridad y acusando a DeSantis de buscar protagonismo en su relación con Trump.

Por el contrario, figuras republicanas han mostrado su apoyo. El expresidente de la Cámara de Representantes estatal, Paul Renner, declaró que si Maduro violó leyes estatales, “debería ser procesado debidamente”. El representante Byron Donalds, principal candidato republicano respaldado por Trump, fue más contundente: “Hay que castigar a Maduro”.

La discusión también resuena profundamente en el sur de Florida, hogar de una gran y activa comunidad venezolano-estadounidense. Algunos líderes demócratas de la zona han sugerido que un juicio en Florida podría ser apropiado, dada la conexión directa de la comunidad con los crímenes del régimen. DeSantis fundamenta su postura en el daño que, asegura, el “socialismo” de Maduro ha causado a Florida durante 15 años, destruyendo Venezuela y generando oleadas migratorias y criminalidad.

Un precedente legal sin garantías y un futuro por definir

La posibilidad de que Florida presente cargos estatales contra Maduro es real, pero está lejos de ser una certeza. Dependerá de una evaluación legal minuciosa por parte del Fiscal General Uthmeier, de la coordinación con el gobierno federal y del panorama político en evolución. Lo que DeSantis ha logrado, sin duda, es colocar a Florida en el centro del debate sobre la rendición de cuentas del líder venezolano, prometiendo a sus ciudadanos que el estado hará todo lo posible dentro de la ley para responder a lo que considera agresiones directas contra su seguridad y bienestar. El mensaje es claro: para la administración de DeSantis, la crisis venezolana no es un asunto lejano, sino una amenaza con nombre, apellido y presuntas víctimas en suelo floridano.